jueves, 13 de marzo de 2008

La comunicación en la sociedad


Se ha confirmado que la comunicación puede ser: Directa o comunicación cara a cara; y Publica o indirecta en la que no existe una comunicación estrecha o inmediata entre el comunicador y el receptor. Está segunda forma es la que generalmente corresponde a la llamada comunicación masiva, la misma que se caracteriza por dirigirse a receptores heterogéneos y dispersos.

Si bien existe una comunicación clara entre estas dos formas de comunicación, sin embargo, algunos autores como Williams Raymond en “Los Medios de Comunicación Social”, manifiesta que actualmente debido precisamente al auge tan marcado que se ha dado a los elementos tecnológicos y con ello a los medios de comunicación, casi se ha relegado o tiende a minimizarse la forma de comunicación masiva, la que no persigue la expansión de la capacidad del hombre en su intento de aprender e intercambiar ideas y experiencias sino que surge como un nuevo método de gobierno y una nueva posibilidad para desarrollar mas el comercio. Se ha hecho un abuso de todos los nuevos medios de comunicación, para control político (la propaganda) o para lograr ganancias comerciales (la publicidad).

Como veremos esta afirmación de Raymond sobre el propósito de la comunicación masiva es una realidad verificable en cualquier sociedad capitalista, y en un fenómeno también actualmente observable en esta era tecnológica de la comunicación, en la que priman diversos contenidos bien definidos por sus comunicadores quedando desplazada la comunicación reciproca por el predominio de la masiva que es un tipo de comunicación unilateral y vertical.

Si bien es cierto es importante comunicar a un mayor numero de personas y para ello se tiene que recurrir a algunos medios tecnológicos para cumplir con tal propósito, en todo caso dependen del contenido y sus objetivos para que estos medios se conviertan en canales positivos y cumplan su rol social de comunicar. Pero lo que casi siempre ocurre, es que el empleo que se da a los medios de comunicación es con fines exclusivos de satisfacer propósitos personales o de grupos interesados que generalmente tiene el poder en sus manos económicos especialmente; y con ello el manejo de los diversos medios de información. Debido precisamente a esta situación, es que tales medios en la sociedad actual, se convierten en mecanismos de alineación de las masas, manipulando sus gustos, preferencias, necesidades; creando asimismo los prejuicios y actitudes negativas hacia ciertos valores, ideas o grupos políticos y/o sociales que no concuerdan con sus intereses y ganancias ideológicas.

Por ello es que se afirma que los grupos de poder emplean los medios de comunicación fundamentalmente, para dos objetivos diferenciados pero íntimamente vinculados entre si: por una parte los utilizan como vehículos para la difusión de la ideología de dominación cuyo fin es el mantenimiento del status en lo económico y político, y, por otra parte, los utilizan como instrumentos comerciales de promoción de consumos de mercado. Condiciona en esa forma la vigencia de factores favorables al mantenimiento de la dependencia y dominación política y cultural externas.

Al respecto, Carlos Urrutia en su libro “Comunicación Masiva y Agresión Cultural”, afirma: “Es importante recalcar que el poder económico necesario para poseer y controlar la comunicación masiva se obtiene del acceso a la propiedad de los medios de producción. De ahí que los intereses que surgen de la practica de este rolo y que constituyen el núcleo central de la ideología dominante, sean el mantenimiento de la masa trabajadora, como asalariada, lo cual permite la realización de esta plusvalía y el acceso cada vez mayor de la masa al consumo, lo cual permite la realización de esta plusvalía. Consecuentemente, los mensajes de mayor difusión en los medios de comunicación masiva son los que tienden a la amortiguación de los conflictos sociales que afectan la producción aunque contradictoriamente, se estimulan los conflictos sociales que surgen de la elevación del nivel de expectativas de consumo por encima de las posibilidades reales de la economía popular por esto la comunicación masiva es un problema de considerables dimensiones políticas”.

Por Erika Huamani